| Los Pedacitos de Cielo |
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Una Revolución, una locura, una ocurrencia divina quizás, pero lo cierto es que alguien está vendiendo el cielo a pedacitos y todo el mundo quiere un trocito, ¿será que en el fondo todos somos buenos y en realidad nos queremos garantizar nuestra admisión en el paraíso?Lo curioso es que para poder tener una parcela no es necesario dar una cantidad determinada, existen cheques con cifras muy pequeñas, sin duda, el valor está en el corazón de la acción. El caso es que lo que a simple vista puede ser una idea anecdótica, ha sido todo un milagro de la Providencia. Debemos sentirnos orgullosos y vibrar de emoción al contarlo, pues por su originalidad, su evolución y trascendencia, podemos afirmar firmemente que a continuación vamos a contarles «el milagro de los pedacitos de cielo», un fenómeno social que pasará a la historia dejando constancia de que Dios existe, de que la fe mueve montañas y el Padre Antonio María es capaz de traer esas montañas a su parroquia, y que por supuesto, pese a la corrupción, las guerras, las injusticias... el ser humano tiene un alma que teme morir sin la paz y el perdón del Cielo, y esta Obra llamada «Un Hotel de Lujo para Pobres» y ejecutada en dos años, comenzando casi sin dinero, volcados en las manos de la Divina Providencia, es un testimonio en la actualidad de que Dios es bueno y que la gente sigue siendo buena.Muchos medios de comunicación: «Televisión Española», «Canales I y II», «Antena 3», «Telecinco», «Teidevisión», «Canal Azul Televisión», «Tele 21», «Canal 7 del Atlántico», «ATV de La Orotava», «Canal 60 Alemana», etc . «Cadena Ser», «Honda 0», «Radio Nacional de España», «Gente Radio», «Radio tahoro», «Radio», «El Día», «Radio Mil», etc. Los Diarios «El Día», «Diario de Avisos», «La Opinión», «Siete Islas», El Baul, «Hola», «Pronto», «Interviú», «El Mundo», «La Gaceta»... en busca de la noticia que a todos sorprendía por la cantidad deslumbrante de personas que participaban de ello, hicieron participar a tantos y tantos ciudadanos de dicho acontecimiento.Ni corto ni perezoso se enfrascó en un macroproyecto: hacer la mejor residencia del mundo para los ancianos más desvalidos: « un hotel de lujo para los pobres », como él lo llama... un gigantesco edificio de casi 30.000 metros cuadrados de edificación con un presupuesto de 1.000 millones de pesetas., que luego pasaría a más de 3.000 millones. Para sacar el dinero con el que impulsar tan ambicioso proyecto, a este singular cura no se le ocurrió otra cosa que... «vender El Cielo a trocitos». Pudiéndose comprar por 1000 pesetas 10 centímetro cuadrados, por 5.000 medio metro y parcelas de 1 metro cuadrado al precio de 10.000 pesetas. No obstante, también se aceptaba como donativo la voluntad que tuviera y pudiera ofrecer cualquier persona. De hecho, un extranjero millonario, nada más conocer esta iniciativa, viajó a Tenerife para conocer el proyecto, que le debió parecer bastante importante porque decidió aportar unos 10 millones de pesetas. Vino a comprar un trozo de Cielo de 100.000 ptas, pero despues de ver el lugar donde se iba a construir la residencia, se fue sin dejar donativo alguno, pero unos días después, envió 10 millones de ptas. Lo más sorprendente fue que un año más tarde regresó y donó otros 10 millones. Recuerda el Padre Antonio Mª que el finlandés «que no sé ni quiero saber a lo que se dedica», le dijo que Dios le había dejado vivir otro año más, que los negocios le habían ido bien, y que le sobraron otros 10 millones» y posiblemente ya tenga gran parte del cielo ganado, según esta campaña. El Obispo aún se está riendo recordando cuando el Padre Antonio le propuso su idea, pero fue el primero en comprarle un pedacito de cielo. Hoy, son muchas miles de personas que son « propietarias » de un terrenito celestial. Puestos a hacer las cosas de forma legal, y pese a que se trate de tan ilusionante terreno, el Padre Antonio quiso que cada «propietario» tuviese un documento que acreditase su propiedad. En los títulos que el sacerdote entrega a cada «cieloteniente» aparece el sello del Banco del Cielo, cuyo propietario es Jesús de Nazaret, con San Pedro de Gobernador, San Pablo como Interventor, La Virgen de Cajera y Santa Rita como Apoderada. El representante terrenal de la citada entidad bancaria, el sacerdote Antonio Mª Hernández, entrega en el momento de aportar el donativo un resguardo tipo cheque que, supuestamente, se debe entregar a San Pedro el día que se entre en la Casa de padre Dios en el Paraiso. |

Pedacitos de Cielo


Una Revolución, una locura, una ocurrencia divina quizás, pero lo cierto es que alguien está vendiendo el cielo a pedacitos y todo el mundo quiere un trocito, ¿será que en el fondo todos somos buenos y en realidad nos queremos garantizar nuestra admisión en el paraíso?